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Sunday, June 24, 2012

Carta


Mi escritura sigue tan anárquica como siempre. Solo atiné a comprarme una agenda 2012 donde escribo, para que los papeles sueltos que tenía por ahí, no se vayan con el viento, cualquier viento. El blog me aburre un poco, y estaba pensando en postear una vez por semana, y quién sabe después. Estoy en pleno proceso crítico de mi escritura, no estoy conforme. Y ya sabés, pensaba dedicarme a eso después de terminar la universidad, pero las cosas se estiraron tanto que las ganas se me hicieron de goma. Las ganas se desganaron.
El amor me tiene mal, como casi siempre. Temporadas de desgarramiento, las cosas en mi "choza" nunca están bien. Antes dudaba de mi, de mis formas de actuar, quizá no eran las correctas para la cultura occidental. Hoy veo que el "amor" hace agua por todas partes, que no hay estructura que soporte este monstruo que arrastra basura y carroña. La otra parte es también, culpable de esta dejadez. Pero, ciertamente, siempre es más fácil lavarse las manos.
Entretanto, mi idea de amor se va transformando, pero eso ya lo sabías. Hay un poema que puso Miriam alguna vez, una poeta finesa, creo: "Para mi el amor nunca pueden ser dos, que se quedan acurrucados en un rincón, mientras la vida pasa de largo rugiendo..." No, el amor debe ser otra cosa, muy cristiana. Está el prójimo, el otro, todos los que sufren y los que se divierten, los que dan y los que sacan, los que piden y los que tienen de sobra, los negros, los blancos y los amarillos. Siento que el amor alcanza para todos. Mi cuerpo tiene amor para todos, aún para los que odian. Suena místico pero no lo es, supongo que a lo sumo es nostálgico.
Y el trabajo, ni hablar. La oficina es un ámbito que me corroe, que me desgasta, que me agota tremendamente. El egoísmo y la miseria reverberan por todas partes, me pone nervioso, me tensa el cuerpo, me llena de hormigas la panza. La oficina es el lugar donde todas mis convicciones temblequean. Pero supongo que es el reflejo de mi país, donde el odio todavía resiste en forma de barrios cerrados, de countries, de privilegios, de inmunidades.
No sé hasta cuando uno puede resistir la injuria y la humillación. No sé si el amor es tan fuerte que aguanta la crucifixión. Pero en tanto, las atroces líneas del individualismo hacen mella, se te meten en la sangre, en el cuerpo, en la cabeza. "Cada lechón en su teta es la forma de mamar", dice el Martín Fierro, la biblia vernácula, pero yo jamás adherí a semejante salvajismo que sólo te permite mirar el propio ombligo y no repara en el plato vacío del que está ahí al lado.
Y ahí vamos, mientras tanto, un beso.

Monday, June 4, 2012

Era mi corazón


Cayó Nilda, la Sirena arrabalera, en un tren destartalado...

Era mi corazón
disimulado entre los bagayos
yo pasaba y lo escupía
para que se mantuviera húmedo
en la estantería.
En una palabra
y para ser sincera
lo cuidaba como  a una tía vieja
de la que no se espera herencia
y sin embargo.

Entiendanmé, era mi corazón.
Le sacaba la mugre
enjuagándolo cuando podía
sábados a la tarde
cuidando de que fuera aquella hora
en que la calle esta tan vacía
como un cementerio cerrado

Mi corazón
invisible
como las cosas que se ven a diario
y solo saltan a la vista cuando faltan

Nadie lo hubiera mencionado,
un objeto más en la estantería
esas cosas incomprables
de negocios que se funden
perfumes polyana, vinos con etiqueta sepia
y era mi corazón
acorazado
latía chiquitito
sin hacer ruido
juguete a cuerda
pasado de moda
sin joder a ninguno

Ninguno de los  que pasaran
frente a  la vidriera
lo hubiera dicho

Imagen: Kassandra Vizerskaya (Flowers, yes)

Sunday, May 6, 2012

La letra y el cuerpo


"Tenés que mantenerte borracho de escritura, para que la realidad no pueda destruirte." Ray Bradbury

¿Quién escribe así,
quién traza esas líneas
que me conmueven
y me desvelan?
¿la voluntad de tu mano,
la latencia de la sangre,
la nerviosa carne o de la piel,
el deseo erizado?
¿Qué me ata
o me complica,
con esos hilos sutiles
y caprichosos?
¿un relámpago divino,
la iluminación repentina,
o la insomníaca confesión
de la fragilidad?

Imagen Paul von Borax

Monday, August 1, 2011

1


Alguien me dio unos papeles hace mucho y los reencontré entre las páginas de un libro. No recuerdo exactamente de qué persona se trata, pero si es la que yo pienso, es una poeta de excepción, y me parece que este poema lleva su altura. 

Me quitaré los ojos
incendiaré mis manos
ablandaré mis huellas
rasparé mis oídos
minaré mi vientre
aplastaré mi sexo
me pondré lodo en las heridas
y agujeros por todas partes
y para que la sangre huya,
a carcajadas
me comeré el espejo
que me devuelve, siempre,
enteramente mutilada.

Imagen: Jürgen Görg